El presidente de Brasil la consideró “una victoria de los trabajadores y trabajadoras”: Flávio Bolsonaro votó a favor, pero la Federación de Industrias del Estado de São Paulo la repudió.
El gremio reclamó al Gobierno nacional una prórroga del régimen que permite compatibilizar el trabajo rural temporario con determinados planes y beneficios sociales. La normativa venció el 1° de septiembre y el sindicato advirtió que su discontinuidad podría desalentar la formalización y afectar a las economías regionales.