Impulsan una ley para la protección de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales
Ricardo

Más de 300 organizaciones y referentes de Argentina y América Latina impulsan una campaña para exigir una ley que proteja a niños y adolescentes en Internet y establezca obligaciones concretas para las plataformas digitales.
La iniciativa busca que las empresas tecnológicas asuman mayores responsabilidades en la prevención de riesgos como el grooming, el ciberacoso, la difusión de imágenes sexuales falsas y la exposición a contenidos perjudiciales.
Bajo el lema “Está hecha la trampa, pero no la ley”, el reclamo es para que el Congreso avance en lo que queda de 2026 con una regulación integral que contemple la seguridad de los menores desde el diseño de las aplicaciones, las redes sociales y otros servicios digitales.

La propuesta parte de un grave diagnóstico: las herramientas actuales resultan insuficientes para enfrentar los riesgos de un entorno digital en el que las tecnologías evolucionan más rápido que las normas que buscan regularlas.
“Los conflictos que afectan a chicos y chicas tienen raíces en problemáticas que existen desde hace mucho, pero las tecnologías se han perfeccionado tanto que amplifican los riesgos y los llevan a otra escala”, explicó a TN Tecno Marcela Czarny, fundadora y directora de la Asociación Civil Chicos.net, una de las organizaciones dedicadas a la protección de los derechos de la infancia y la adolescencia en entornos digitales.
Entre las situaciones que más preocupan, la especialista identificó el uso de inteligencia artificial para generar imágenes sexuales falsas de estudiantes, el crecimiento de las apuestas online y los efectos que determinados contenidos y hábitos digitales pueden tener sobre el bienestar de los menores.
Czarny también mencionó las dificultades que aparecen en las escuelas, como situaciones vinculadas con trastornos de la conducta alimentaria, depresión y autolesiones. La especialista aclaró que, si bien estas problemáticas son multicausales y no pueden atribuirse exclusivamente a las tecnologías, es necesario analizar qué responsabilidad tienen las plataformas digitales en los contextos de vulnerabilidad que atraviesan muchos chicos y adolescentes.
Los riesgos que enfrentan los chicos en Internet y las edades de mayor vulnerabilidad
La exposición a contenidos inapropiados, el contacto con desconocidos y las distintas formas de violencia digital pueden aparecer durante toda la infancia y la adolescencia. Sin embargo, las características de esos riesgos cambian según la edad.
Czarny explicó que los niños pueden estar más expuestos a contactos peligrosos y materiales que no corresponden a su etapa de desarrollo. Entre los adolescentes, en cambio, adquieren mayor relevancia la presión de sus compañeros, la exposición pública, la sexualidad, las apuestas online y los conflictos relacionados con la reputación.
Entre los 9 y los 11 años aparece una etapa especialmente importante, ya que muchos chicos comienzan a tener sus primeros dispositivos propios y a utilizarlos con una supervisión adulta menor.
Para la directora de Chicos.net , ese momento resulta fundamental para incorporar herramientas de educación digital y educación sexual integral (ESI) que permitan identificar riesgos, cuidar los vínculos y desarrollar una mirada crítica sobre los contenidos que circulan en Internet.
De todas maneras, aclaró que la edad no es el único factor que determina la vulnerabilidad. La ausencia de acompañamiento familiar o escolar también puede dificultar que los menores comprendan las situaciones que enfrentan y sepan cómo actuar.
Otro problema aparece en la forma en que los chicos reconocen las distintas manifestaciones de violencia digital. Según Czarny, en los últimos años de primaria y los primeros de secundaria existe una mayor conciencia sobre peligros como el grooming y las extorsiones. En cambio, las agresiones que ocurren entre compañeros pueden pasar inadvertidas o no ser consideradas suficientemente graves. “Situaciones de violencia entre pares —como las burlas en chats, la exclusión o incluso el bullying— muchas veces no son reconocidas como un problema”, señaló.
La especialista también destacó que, en trabajos recientes sobre imágenes sexuales falsas creadas con inteligencia artificial, encontraron una importante conciencia sobre el problema, especialmente entre las alumnas.
Qué dicen los adolescentes sobre los peligros de Internet
La preocupación por la seguridad digital también aparece entre los propios adolescentes. En septiembre de 2026, la Red por la Infancia presentó en el Senado un relevamiento entre adolescentes y jóvenes de 14 a 20 años de distintas jurisdicciones argentinas.
Según los resultados compartidos por Czarny, el 82,1% consideró probable o muy probable que otros jóvenes de su edad atravesaran situaciones dañinas o incómodas en Internet.
Las principales preocupaciones identificadas fueron:
- 65,2%: grooming.
- 59,8%: bullying, acoso o discriminación en redes sociales.
- 48,4%: sextorsión.
- 40,6%: difusión de imágenes íntimas sin consentimiento.
El relevamiento también mostró dificultades para buscar ayuda. De acuerdo con los datos presentados, uno de cada dos jóvenes no sabe con certeza a quién recurrir cuando enfrenta una situación de riesgo. Además, el 57,4% señaló como prioridad disponer de mecanismos sencillos y rápidos para denunciar contenidos o conductas perjudiciales.
La presentación en el Senado: mayor responsabilidad y más espacios para expresar preocupaciones
Durante la presentación en el Senado, los participantes reclamaron que las plataformas asuman mayores responsabilidades y pidieron más espacios para expresar sus preocupaciones. También mencionaron las apuestas online como un problema dentro de sus grupos de amigos y compañeros.
Czarny destacó que los chicos suelen recurrir a otros jóvenes cuando necesitan ayuda y que sus prioridades no siempre coinciden con las de los adultos. Por eso, uno de los objetivos de la campaña es incorporar sus opiniones en las decisiones sobre regulación y políticas públicas.
La directora de Chicos.net también advirtió sobre una diferencia fundamental entre la percepción adulta y la experiencia de los adolescentes: para ellos, la vida digital forma parte de sus relaciones cotidianas y no constituye un espacio separado del mundo real.
Sus amistades, conversaciones y formas de jugar, aprender e informarse también transcurren en Internet. “Decir ‘que apaguen el celular’ no resuelve el problema”, sostuvo Czarny.
La especialista planteó que las restricciones de edad para acceder a redes sociales tampoco garantizan por sí solas una solución, ya que los adolescentes pueden encontrar maneras de eludirlas o trasladarse a otras plataformas.
Qué cambios propone la ley para proteger a niños y adolescentes en las plataformas digitales
Uno de los principales reclamos de la campaña consiste en modificar la manera en que las empresas desarrollan sus servicios.
Actualmente, muchas medidas de seguridad dependen de configuraciones que deben activar los usuarios o sus familias. Las organizaciones proponen que la protección de los menores esté incorporada desde el diseño de las plataformas y habilitada por defecto. “Cuando hablamos de seguridad desde el diseño nos referimos a que la protección debería estar incorporada desde el momento en que se diseña el servicio, plataforma, red o aplicación, y no aparecer después como una configuración que cada familia o usuario tiene que descubrir”, explicó Czarny.
En la práctica, esto podría traducirse en cuentas con mayores niveles de privacidad, menor recopilación de información personal y restricciones para determinados sistemas de recomendación de contenidos. También implicaría revisar mecanismos que buscan prolongar el tiempo de permanencia en las aplicaciones, como el desplazamiento infinito de publicaciones, la reproducción automática y algunas modalidades de recompensas aleatorias.
La propuesta contempla, además, métodos de verificación de edad que permitan aplicar protecciones adecuadas sin generar nuevas formas de vigilancia ni exponer información sensible. Czarny aclaró que el objetivo no es que una ley determine el funcionamiento exacto de cada aplicación, sino que establezca requisitos mínimos de seguridad que las empresas deban cumplir.
Los 10 puntos que las organizaciones buscan incorporar a la legislación
- Prevención de riesgos: las plataformas deberán identificar, evaluar y reducir los posibles daños que sus servicios puedan provocar a menores.
- Seguridad desde el diseño: los servicios deberán incorporar herramientas de protección y configuraciones de privacidad adecuadas desde su desarrollo.
- Verificación de edad segura: se exigirán mecanismos efectivos y proporcionales que respeten la privacidad y eviten la vigilancia innecesaria.
- Protección de datos personales: se propone prohibir el perfilamiento comercial y la publicidad personalizada dirigida a niños y adolescentes.
- Transparencia algorítmica: las empresas deberán explicar cómo funcionan sus sistemas de recomendación y qué medidas aplican para evitar la amplificación de contenidos perjudiciales.
- Supervisión estatal: las plataformas deberán evaluar sus efectos sobre los derechos de los menores y someterse a controles.
- Políticas públicas de prevención: se reclama fortalecer las herramientas de salud mental, educación digital y acompañamiento a las familias.
- Participación de niños y adolescentes: sus opiniones deberán incorporarse al desarrollo y la evaluación de las políticas que los afectan.
- Sanciones por incumplimientos: se propone establecer controles y consecuencias efectivas para las empresas que no respeten sus obligaciones.
- Educación digital integral: el Estado deberá garantizar herramientas para que los menores utilicen Internet de manera segura, crítica, creativa y autónoma.
La campaña sostiene que estas medidas permitirían distribuir las responsabilidades entre las familias, las empresas tecnológicas y el Estado, en lugar de concentrar las tareas de prevención únicamente en los adultos responsables y las escuelas.
Por qué las organizaciones consideran que las leyes argentinas son insuficientes
Argentina cuenta con normas que protegen determinados derechos y sancionan conductas vinculadas con la violencia digital, pero las organizaciones consideran que todavía falta un marco integral que establezca obligaciones preventivas específicas para las plataformas utilizadas por menores.
Entre las leyes actuales se encuentran la normativa que incorporó el grooming al Código Penal, la Ley de Convivencia Escolar y la Ley Olimpia, que reconoce la violencia digital como una modalidad de violencia contra las mujeres.
“Hoy existen normas que protegen determinados derechos o abordan problemas específicos, como la Ley de Grooming, Ley de Convivencia Escolar, que aplica para casos de ciberbullying, la Ley Olimpia, para casos de difusión sin consentimiento, pero el ecosistema digital evolucionó mucho más rápido que la regulación”, explicó Czarny.
Sin embargo, todavía falta una regulación integral que establezca responsabilidades claras para las plataformas digitales y contemple medidas de prevención frente a riesgos que las normas actuales no abordan de manera específica. Entre ellos, Czarny destacó el uso de inteligencia artificial para generar imágenes sexuales falsas.
Esta semana, en Lomas de Zamora, un episodio reavivó esta discusión: familias y estudiantes del Colegio Modelo Lomas denunciaron que un grupo de alumnos de la institución habría usado inteligencia artificial para modificar fotografías de compañeras, generar imágenes falsas de contenido sexual y difundirlas en Internet.
El caso provocó una protesta frente al establecimiento y reclamos de explicaciones y medidas por parte de la comunidad del colegio. Para Czarny, la situación expone la falta de herramientas y protocolos para abordar este tipo de violencia digital, tanto en las escuelas como entre las familias. También plantea interrogantes sobre la facilidad con la que se puede acceder a tecnologías capaces de generar imágenes sexuales falsas y sobre las responsabilidades que deberían asumir las plataformas para prevenir estos episodios.
El caso también expone la necesidad de establecer responsabilidades claras para prevenir estos riesgos y garantizar respuestas adecuadas cuando ocurren: “Tenemos que poder abordar de manera articulada estas cuestiones. Por eso hablamos de una ley integral: porque los riesgos no ocurren de manera aislada ni quedan dentro de una única plataforma”, sostuvo.
Cómo es la la campaña que busca la protección de niñas, niños y adolescentes en entornos digitales
La campaña reúne a organizaciones de la sociedad civil, especialistas en derechos digitales, educación, salud y protección de datos, junto con defensorías de la niñez y del pueblo y el Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires.
Sus impulsores a través de reuniones con legisladores de distintos espacios políticos buscan acercar los diez puntos del consenso al debate parlamentario para que se avance antes de que finalice el período ordinario de sesiones de 2026.
En paralelo, las organizaciones buscan ampliar la participación de adolescentes y sumar adhesiones de instituciones y personas interesadas en la propuesta.
El objetivo es que la futura legislación establezca obligaciones exigibles para las empresas tecnológicas, mecanismos de control estatal y herramientas de prevención que permitan proteger los derechos de niños y adolescentes sin impedir su participación en la vida digital.



