En la investigación participaron Juan Pablo Salica, María Constanza Potilinski y Gustavo Ortiz, del IIMT (Universidad Austral–CONICET); Paulo Maffia, del CONICET; y Diego Guerrieri y Eduardo Chuluyan, del Centro de Estudios Farmacológicos y Botánicos (CONICET–UBA).
Por ahora, conviene no adelantarse. El propio equipo remarca que el trabajo sigue en etapa preclínica y que harán falta nuevos estudios antes de pensar en una aplicación en pacientes.





