El concejo aprobó por unanimidad un nuevo código de ordenamiento territorial con acuerdos previos entre instituciones y sectores de la ciudad.
Ricardo

La iniciativa llegó al Concejo con el consenso y la firma de la UTN y el Colegio de Arquitectos. Para el Municipio, ese trabajo previo fue una parte central del proceso: permitió discutir las reglas antes de iniciar el trámite legislativo y reunir acuerdos sobre cómo debe crecer Venado Tuerto.
Durante ese tiempo se realizaron talleres con profesionales y técnicos, cuatro encuentros de comisión mixta ampliada en el Concejo y 13 mesas de diálogo. Participaron profesionales independientes, colegios profesionales, comerciantes, industriales, desarrolladores, inmobiliarias y empresas prestadoras de servicios.
“Destinamos el tiempo necesario a generar consensos porque entendemos que las transformaciones de una ciudad necesitan reglas claras, participación y una visión compartida de futuro”, señalaron desde el Gobierno de Venado Tuerto.
Reglas para construir e invertir
El nuevo COT simplifica el ordenamiento urbano: reduce aproximadamente a la mitad la cantidad de zonas contempladas en el actual Plan de Desarrollo Territorial y redefine los indicadores urbanísticos. Según la propuesta municipal, los nuevos parámetros amplían las posibilidades de construcción y ofrecen reglas más claras para quienes quieran desarrollar proyectos e invertir en la ciudad.
La norma incorpora además el Bono de Edificabilidad Adicional (BEA), una herramienta para regular el acceso a mayor capacidad de construcción en sectores donde el Municipio busque promoverla. También establece procedimientos para proyectos especiales, inmuebles de valor patrimonial y compensaciones por beneficios urbanísticos.
La circunvalación y el crecimiento futuro
Mientras avanza la construcción de la Circunvalación, el nuevo Código define cómo se organizará el crecimiento en torno a ese corredor. La planificación busca reorganizar la circulación, ordenar la expansión urbana y recuperar suelo productivo.
El COT distingue tres tramos: desde la ruta nacional 33 hasta Güemes, de Güemes a Neuquén y de Neuquén hasta la ruta nacional 8. En los tramos primero y tercero contempla frentes urbanos y rurales con actividades compatibles, como servicios de ruta, logística, depósitos, talleres e industrias de bajo impacto. El tramo central se reserva para futuras urbanizaciones.
La normativa también prevé el pasaje de 107 hectáreas de suelo rural a urbano e incorpora la mixtura de usos, para permitir la convivencia de viviendas, comercios y servicios.
Con la aprobación unánime, Venado Tuerto cierra una discusión que comenzó antes de que el proyecto ingresara al Concejo. La experiencia busca mostrar, también a nivel provincial, que dedicar tiempo a construir acuerdos puede agilizar las decisiones sobre el futuro de una ciudad.



