El Niño se fortalece: qué significa, qué efectos puede tener en Argentina y qué hay de cierto en las afirmaciones que circulan

Nacionales02 de septiembre de 2026RicardoRicardo

El fenómeno de El Niño ya está ocurriendo y se espera que continúe durante los próximos meses. En las últimas semanas volvió a ocupar espacio en redes sociales y medios de comunicación, con expresiones como “súper Niño”, afirmaciones que lo vinculan directamente con las lluvias y los días nublados, y teorías conspirativas que incluso lo relacionan con el Proyecto HAARP.

En Argentina, El Niño ya está presente, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Para el trimestre agosto-septiembre-octubre, el organismo prevé un 100% de probabilidad de que la fase de El Niño continúe. El pronóstico trimestral indica lluvias superiores a la normal sobre el norte del Litoral y oeste de Cuyo, La Pampa, sudoeste de Buenos Aires y noreste de Patagonia.

¿Qué es El Niño?

El Niño es una de las fases del fenómeno conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un fenómeno natural caracterizado por fluctuaciones en las temperaturas del océano en la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial. Estos cambios modifican la circulación de la atmósfera y pueden influir en las condiciones climáticas de distintas regiones del mundo.

El ENOS tiene tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra, y suele presentarse cada 2 a 7 años, según el SMN.

No todos los episodios de El Niño tienen la misma intensidad. Desde 1981, el fenómeno se registró 15 veces durante la primavera: 5 eventos fueron débiles, 5 moderados y 5 fuertes, según datos recopilados por el SMN.

¿Es correcto hablar del “Súper Niño?

No. “Súper Niño” no es una categoría meteorológica.

“Meteorológicamente el término ‘súper niño’ no existe. En cuanto al ENOS, su fase cálida o su fase fría (que se conocen individualmente como El Niño o La Niña) tienen solo la categoría de débil, moderado, fuerte y muy fuerte. Se espera que este sea muy fuerte y no existe una categoría de súper”, explicó  la meteoróloga de Meteored, Cindy Fernández.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, El Niño continuará fortaleciéndose hasta el final del año, con una probabilidad mayor del 90% de un evento muy fuerte durante el otoño e invierno del Hemisferio Norte 2026-27.

Por eso, aunque en redes sociales y medios pueda utilizarse la expresión “súper Niño” para describir un episodio particularmente intenso, no se trata de una categoría oficial del fenómeno

¿Cada lluvia o tormenta es consecuencia de El Niño?

No. La presencia de El Niño no significa que cada evento de lluvia o tormenta pueda atribuirse directamente al fenómeno. “Para determinar su influencia debemos analizar su frecuencia en una escala de tiempo mayor”, explicó el SMN en sus redes sociales.

El Niño no es una tormenta sino un cambio de circulación atmosférica. “Cuando hablamos de El Niño o La Niña, quiere decir que los centros de altas y bajas presiones, que son los sistemas que configuran la atmósfera, no están en sus posiciones habituales. Eso hace que los vientos, o cómo se desplazan y comportan las masas de aire sean diferentes a los que se esperaría cuando el fenómeno no está presente”, explicó Fernández.

Estos cambios pueden favorecer condiciones diferentes según la región: en algunos lugares pueden aumentar las lluvias, en otros disminuirlas y, en otros, influir principalmente sobre las temperaturas. Por eso, la ocurrencia de una tormenta particular no alcanza para determinar que fue causada por El Niño.

¿Qué relación existe entre El Niño y el cambio climático?

Leandro Díaz, investigador del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (Conicet-UBA) Díaz explicó en esta nota que “el cambio climático es una fuente más de incertidumbre sobre este tipo de eventos climáticos y también hace que la comparación con eventos del pasado no sea tan certera”. 

Y agregó: “Si bien aún no está claro de qué forma exacta el cambio climático puede empeorar los efectos de El Niño, sí sabemos que se desarrolla en un contexto en el que la tendencia es al aumento de las precipitaciones y de las temperaturas extremas”, indicó.

Por su parte, Fernández sostuvo: “El ENOS es un fenómeno natural, no se da a causa del cambio climático. Pero sí se da en un contexto de calentamiento global que puede potenciar algunos de los efectos de El Niño. Uno de los ejemplos más claros está en que, al haber en la actualidad una atmósfera más caliente, el aire es más húmedo que décadas atrás. Entonces, cuando se producen lluvias, hoy hay más cantidad de agua disponible para precipitar, aumentando la probabilidad de que haya lluvias extremas”.

En tanto, Marisol Osman, investigadora del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera, señaló: “Las condiciones que ocasionan El Niño no tienen relación con el cambio climático, pero este fenómeno se está desarrollando en un contexto de más calor y más humedad, y por lo tanto, es esperable que pueda generar eventos particulares de precipitaciones mucho más severos”.

¿Por qué hubo tantos días nublados en Argentina?

La mayor cantidad de días nublados registrada durante este invierno está relacionada principalmente con los cambios en la circulación atmosférica asociados con El Niño.

En particular, el fenómeno puede favorecer el ingreso de humedad y el desplazamiento de sistemas de baja presión hacia el centro de la Argentina.

“Todos los inviernos con El Niño tienen una mayoría de días nublados porque se modifica la circulación atmosférica. En lo que es la franja central de Argentina y la zona del Océano Pacífico pegado a la costa de Chile, El Niño favorece que todos los sistemas de baja presión, de mal tiempo, y los ríos atmosféricos avancen por esa zona, inyectando mucha más humedad y perturbaciones a la franja central de Argentina”, explicó Fernández.

Es falso que El Niño es provocado o manipulado por HAARP 

No hay evidencia científica de que el Proyecto HAARP pueda provocar El Niño ni de que esté utilizando ondas de radio para controlar el tiempo meteorológico.

HAARP es un programa de investigación científica de la Universidad de Alaska Fairbanks, en Estados Unidos, dedicado al estudio de la ionósfera, una región de la atmósfera ubicada a gran altura.

Como explicaron diversos expertos  la idea de que mediante la experimentación en la ionósfera se puedan “fabricar tormentas o sequías” en cualquier lugar del mundo no tiene base científica.

Además, la mayoría de los fenómenos meteorológicos que determinan el tiempo cotidiano, como la lluvia y el viento, ocurren en la troposfera, la capa de la atmósfera más cercana a la superficie terrestre.

Por lo tanto, El Niño es un fenómeno climático natural que surge de la interacción entre el océano y la atmósfera, y no existe evidencia de que sea provocado o manipulado por HAARP.